Te voy a hablar de María, aunque ella no se llama María.
Vino a una consulta conmigo motivada por tres situaciones de su vida que le preocupaban.
La sorpresa fue mía cuando observe cuál de ellas le preocupaba más y para la cual me pidió ayuda, cosa que rechacé pues no se alineaba con mis valores. ¿He hecho un juicio? Quizá. ¿Me he permitido sentir como me encontraba con lo que me pedía? Desde luego. Y en coherencia dije que no aunque podía haberla ayudado a lograr el resultado. Con esto quiero decirte que llega un momento en el que ya no todo vale.
María es de mediana edad y está cansada de trabajar. Lleva «dándole» desde los 17 años. Es su jefa, lo lleva siendo desde que pasó de aprender el oficio a montar su primer negocio. Ahora junto con su marido tienen cuatro tiendas, de lo suyo, en diferentes localidades. Vaya, que casi tienen el monopolio en su comarca.
Y esa era una de las primeras cuestiones, llevan tiempo para vender y no lo logran. Y la solución se presentó sencilla si ambos realizaban un cambio personal en la relación. Es algo que veo muchas veces en consulta. Parejas que no representan el rol de pareja sino del padre o la madre con respecto al otro.
Esto no es sencillo de ver en el día a día pues vivimos dentro de auotmatismos; siendo uno el padre o madre del otro, en la historia que nos ocupa, vender era como dejar de amamantar al hijo, dejar de proveer e la hija, en fin, algo que el subconsciente por pura supervivencia no permitía.
Entonces blanco y en botella, si se quiere y se hace la desprogramación adecuada. Que no es solo mental o subconsciente, es biológica, así nos lo dice la MetaGenética.
La segunda cuestión, más delicada para mi, y para la que no pidió ayuda, es para su hijo encarcelado, con sentencia, por algo que no comentió. Es inocente, a la vista del Akasha. Sólo está «pagando» por algo del linaje. Algo que ocurrió mucho antes de nacer él.
Y te estarás preguntando si esto pues ser. Sí, lo es. Y no es el primer caso que veo. La memoria celular está presente y va a salir a la luz de una manera u otra. El motivo oculto por el cual ocurre esto es para ser sanado. El chico, como factor de consciencia de la familia, es un elemento más del engranaje familiar. ¿Qué harías tú en esta situación y con esta información?: porque ordenando el puzzle o rompecabezas familiar esto se subsana con facilidad.
Y el tercer tema, para mi menos importante, y para el que me pidió ayuda, se trata de una herencia que recibió de palabra pero no en papeles. Un inmueble en el que invirtió mucho dinero y temía perderla. No es que no tenga donde vivir y este sea su único techo. Es propietaria de otras propiedades.
En la consultas la persona recibe información detallada de para qué ocurre cada una de estas situaciones en su vida y cuál es la manera de resolverlas, porque desde la consciencia y siguiendo las directrices del alma, prácticamente todo se puede resolver.
¿Te ayuda la historia de María?
¿Te sorprende lo sencillo que es «arreglar» situaciones?
La Consciencia es la mayor aliada que tenemos

