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¿Qué somos ?

 

Somos energía. Somos cuerpos energéticos.  Energía libre consciente en movimiento. Pero no siempre es así y justamente falta lo más importante: la consciencia de lo que somos. En realidad apenas sabemos de ello y pocas veces lo tenemos en cuenta. Pasamos la vida mirando nuestros aspecto físico, qué comemos, cómo vestimos, lo que debemos de descansar, si estamos saludables o no, y aún así no lo hacemos con mucha conciencia pues la mayoría sigue sin darle importancia a los hábitos saludables de descanso, alimentación…

Habitualmente tenemos en cuenta nuestras emociones, nuestro cuerpo emocional y el campo en el que se desarrolla, más no siempre sabemos tratarlas, interactuar con ellas. Casi nunca se nos educa para poder expresarlas, sobre todo cuando nos han dicho que son emociones “malas” como la ira, la tristeza, el enfado… Y no son mejores ni peores, son parte de una polaridad que da lugar a un ciclo. Es saludable que existan y cumplen su función de ofrecernos información. Una buena higiene emocional nos permite mostrarnos tal cual nos sentimos en cada momento.

Y sobre el cuerpo mental, que nos lleva de calle, no siempre entendemos qué ocurre en él, o de dónde surge este o aquel pensamiento. Ni entendemos el mundo inconsciente que se desarrolla y del cual dependemos más de lo deseado, a veces. No reparamos en juzgar, en permitir pensamientos que no son adecuados para nuestro desarrollo. Queremos obtener resultados en nuestra vida, en cualquier ámbito, más no chequeamos nuestros pensamientos.

Además de existir estos aspectos de nuestro cuerpo mental, emocional, físico, existen otros aspectos dentro de la configuración energética de nuestro cuerpo que por desconocimiento no atendemos, simplemente porque no sabemos de su existencia, o bien porque aún sabiéndolo se nos escapa qué hacer con ellos.

Somos cuerpos energéticos y como tal nos manifestamos. Conocer un poco más de ellos nos ayuda a vivir una vida saludable, armoniosa y placentera. El cuidado, la limpieza, la protección de nuestro cuerpo energético es de gran importancia.

En las próximas entradas seguiré desarrollando este tema.

Cultivando la Conexión Interior

Son muchas las personas que me preguntan qué meditación le puedo recomendar para conectar con su yo interno, con su esencia, con su parte divina y así entrar en estados de armonía y paz.

Desde mi experiencia no hay meditaciones que nos puedan llevar a ello si previamente no estamos preparados. La meditación es una herramienta, más no es efectiva si antes no hemos hecho un recorrido previo, y una vez hecho, lo idóneo es mantenernos en él.

El protocolo en este camino de interiorización consiste en unos puntos preliminares básicos, y sin ellos, considero que no podemos alcanzar grandes logros.

La alimentación es el primero de los objetivos que nos tenemos que marcar para llegar a obtener una buena conexión interna y un equilibrio.

Para ello tendremos que evitar:

Alimentos blancos o refinados: Azúcar, harinas refinadas, arroces que nos son integrales, lácteos de origen animal. Como edulcorante hay alternativas como la panela, la stevia …

Todo tipo de carnes,  y sus derivados, ya no sólo porque es un “alimento” muerto, sino por el proceso de sufrimiento que se genera en su sacrificio, por la alimentación que ha recibido así como los químicos suministrados para el proceso de engorde. Todo ello va en la carne que no es más que materia muerta. Si comes materia muerta lo que aportas a tus células es muerte. La proteína vegetal que se encuentra en las legumbres, por ejemplo, es un buen sustituto.

Productos enlatados, empaquetados. Podemos tomar productos cocidos o pre cocinados que se presentan cerrados al vacío y en recipientes de cristal, sin aditivos ni conservantes. Esto es difícil de lograr por eso la mejor opción es cocinar en casa productos de temporada y de la zona en la que habitamos pues energéticamente somos parte del mismo bioclima y la composición de esos alimentos son los más adecuados para alimentar nuestro cuerpo energético.

Bebidas procesadas: refrescos, zumos, bebidas energéticas. Todo esto es veneno que atrofia nuestros sensores, calcifica la glándula pineal y nos genera densidad. Dentro de las recomendaciones de bebidas pueden estar las infusiones, las leches vegetales y sobre todo el agua solar, que la podemos hacer en casa. La bebida templada ayuda a nuestro organismo a realizar sus funciones y no le supone gasto energético, lo cual ocurre con las bebidas frías o con hielo, que nuestro cuerpo tiene que calentar. De esto saben mucho los chinos, que siempre toman bebidas templadas.

El agua solar es fácil de hacer. Sólo necesitas una botella de vidrio azul oscuro, la marca Solán de Cabras vende su agua en este recipiente. Si no lo encontráis en tiendas buscadlo en negocios de hostelería. La luz azul que se genera con el color de la botella  expuesta al sol, eleva la temperatura a 7000 grados kelvin que es la temperatura en la cual brotó la vida y el agua, con su ciclo eterno, recupera la memoria del momento de la creación. Es agua de vida !! Se restituye su memoria !!

La misma agua de la botella o bien agua del grifo, o de manantial, se expone al sol en el recipiente destapado de cristal a lo largo de una hora, por lo menos. Y con esto ya se consigue el agua solar la cual tiene todas las propiedades que nuestro cuerpo necesita y que provienen del sol. Los rayos infrarrojos dinamizan las moléculas del agua y adquieren vida. Los rayos ultravioletas hacen una función aséptica en el agua. Al dejarla destapada al sol el cloro desaparece. El agua adquiere así toda su pureza y se convierte en el agua adecuada para el cuerpo humano.

Al dejar el agua al sol estamos creando agua-alimento y agua-salud por sus propiedades terapéuticas. El agua se carga con la energía fotónica que es la base de la vida. Su función es de limpieza y purificación. El agua es el alimento celular por excelencia. A mayor calidad de agua, mayor nivel de salud.

Además de la alimentación, el descanso es muy muy importante. De todos es sabido que nuestro cuerpo se regenera en las horas de sueño. Y el tiempo de sueño perdido no se recupera. Lo ideal es seguir el ciclo del sol en nuestro orden diario. Hacer vida con el sol y descanso con la ausencia de él. De este modo entramos además en consonancia con los ciclos naturales y el orden universal. Por supuesto a la hora de dormir no hacerlo en un espacio rodeado de energía eléctrica, electro magnética: redes wifi, teléfono, cables de aparatos de radio o TV. En el espacio del descanso no debería haber ningún aparato eléctrico aún que esté apagado y tampoco el teléfono cargando en la mesilla de noche. Para un descanso real a nivel físico y energético el espacio del entorno de la cama  ha de estar muy limpio a nivel físico, ordenado y sin libros, cartas, papeles, que no es más que “información mental” que interferirá en el sueño.

 

Nuestro cuerpo retiene memorias de situaciones tensas en el campo emocional y mental. El modo de liberar esas memorias, esas tensiones y perder densidad es a través del ejercicio físico. También ayuda a liberar la densidad generada por la mala alimentación. Basta con hacer ejercicio físico moderado: caminar, usar menos el ascensor, dar paseos… Y sobre todo ser muy muy consciente de la respiración en estos momentos. Lo ideal sería a lo largo de todo el día, pero como es casi utópico, lo haremos al menos en los momentos de ejercitar nuestro cuerpo con la intención de liberar capas de densidad de información mental y emocional retenida.

Hay otros modos de liberar estas capas de información a través de apósitos en diferentes partes del cuerpo, si quieres saber más de ello te emplazo al siguiente artículo.

Siguiendo este protocolo de higiene alimenticia, de descanso y movimiento físico, ya estamos preparados para realizar diferentes meditaciones o prácticas que nos ayuden a conectar con nuestro interior algunas de las cuales iré compartiendo aquí.

Para todo ello, permanece atent@ al blog !